miércoles, 28 de julio de 2010

El DIOS Y LA DIOSA










Que simbolizan el Dios y la Diosa en el paganismo?




Que significa para nosotros?






Cuales son sus atribuciones?









Dios o Diosa, son iguales; son uno. Vemos al Dios en el sol, brillando durante el día, saliendo y ocultándose en el interminable ciclo que gobierna nuestras vidas. 
Sin el Sol no podríamos existir; por eso ha sido venerado como la fuente de toda vida, el calor que revienta las durmientes semillas y les da vida, y acelera el verdor de la tierra después de que pasa la nieve del invierno.

El Dios también cuida a los animales salvajes. Como el Dios cernunus, es a veces visto con cuernos en la cabeza, simbolizando su relación con estas bestias.
En tiempos primitivos, se creía que cazar era una de las actividades regidas por el Dios, mientras la domesticación de animales era vista como una labor orientada por la Diosa.
Los dominios del Dios incluyen los bosques no tocados por la mano humana, desiertos ardientes y montañas muy altas.

Las estrellas, siendo soles distantes, son a veces consideradas como parte de tales dominios.
El ciclo anual de crecimiento, maduración y cosecha, durante mucho tiempo ha sido asociado con el Sol, de ahí las fiestas solares de Europa que aún son contempladas en el paganismo.
El Dios es la cosecha madura, vino embriagante de las uvas, granos dorados ondeando en un campo solitario, relucientes manzanas colgando de ramas verdes en las tardes de octubre.
Con la Diosa, Él también celebra y gobierna el sexo. El paganismo no elude el sexo ni habla de él con palabras encubiertas.

Es una parte de la naturaleza aceptada como tal. Ya que brinda placer, aleja la
conciencia del mundo cotidiano y perpetúa nuestra especie, se considera algo sagrado.
El Dios nos inculcó el deseo que asegura nuestro futuro biológico. Los símbolos que a menudo se utilizan para representar o adorar el Dios incluyen la espada, cuernos, la lanza, oro, diamante, la hoz, la flecha, la varita mágica, el tridente y el cuchillo.
Sus criaturas sagradas incluyen el toro, el perro, la serpiente, los peces, el ciervo, el dragón, el lobo, el cerdo, el águila, el halcón, el tiburón y la lagartija.
En la antigüedad, el Dios era el padre cielo, y la Diosa la madre tierra. El Dios del cielo, la lluvia y los relámpagos, descendió y se unió con la Diosa, esparciendo las semillas sobre la tierra, celebrando su fertilidad.
La Diosa es la madre universal, fuente de fertilidad, infinita sabiduría y caricias amorosas.
Como es conocida en el paganismo, a menudo tiene tres aspectos: la Doncella, la Madre y la Anciana, simbolizados en la Luna creciente, llena y menguante.
Ella está a la vez en el campo no arado, la plena cosecha y la tierra inactiva cubierta de escarcha. Da vida y abundancia.
Pero al ser la vida su regalo, ella la presta con la promesa de la muerte.
Ahora, las deidades del paganismo siguen siendo asociadas con la fertilidad, pero cada aspecto de la existencia humana puede ser ligado a la Diosa y el Dios.
Pueden ser llamados para que nos ayuden a sortear las vicisitudes de la existencia, y traigan alegría a nuestras vidas espiritualmente desoladas.
Esto no significa que cuando ocurren problemas debemos dejarlos en manos de la Diosa.
Sin embargo, como practicantes del paganismo podemos acudir a la Diosa y el Dios para aclarar nuestra mente y así ayudarnos a nosotros mismos.
Más allá de esto, la Diosa y el Dios pueden ayudarnos a cambiar nuestra vida. Ya que son las fuerzas creativas del universo (no solo símbolos), podemos acudir a ellas para darle poder a los ritos y bendecir nuestra magia.

Como practicantes podemos honrar a la Diosa y al Dios con devociones u oraciones diarias o recitando la Carga de la Diosa o la Carga del Dios.


 ORACION A LA  DIOSA


Escucha las palabras de la Gran Madre, quien en tiempos antiguos se le llamaba Artemisa, Astarte, Dione, Melusina, Afrodita, Ceridwen, Diana, Arionrhod, Brígida y muchos otros nombres: 
"Cuando necesites cualquier cosa, una vez al mes, y mejor aún cuando la Luna está llena, te reunirás en un lugar secreto y adorarás Mi espíritu, que soy Reina de toda la Sabiduría. Serás libre de esclavitud, y como señal de esta libertad, estarás desnuda en tus ritos. Canta, festeja, baila, haz música y haz el amor, todo en mi presencia, porque es Mío el éxtasis del espíritu y Mía también es la alegría de esta Tierra. 

Mío es el amor a todos los seres. Mío es el secreto que abre la puerta de la juventud, y Mía es la copa de vino de la vida que es el caldero de Ceridwen, que es el Santo Grial de la inmortalidad. Doy el conocimiento del eterno espíritu y más allá de la muerte, doy paz y libertad y reunión con todos aquellos que se han ido antes. No pido sacrificios, porque soy la Madre de todas las cosas, y mi amor brota a toda la Tierra. 

Escucha las palabras de la Diosa de la Estrella, cuyo polvo son los pies de cielo y cuyo cuerpo circula por el universo: 

Soy la belleza de la verde Tierra y la blanca Luna entre las estrellas y los misterios de las aguas, llamo a tu alma para que se levante y venga a mi. Porque soy el alma de la naturaleza que da vida al universo. De mí proceden todas las cosas y a mí deben de regresar. Permite que mi adoración esté en el corazón de todo el corazón que se regocija, porque todo acto de amor y placer son mis rituales. Permite que haya belleza y fuerza, poder y compasión, honor y humildad, gozo y reverencia dentro de ti. 
Y aquellos que buscan conocerme, aprende que tu búsqueda y deseos no serán alcanzados, a menos que sepas el Misterio: si aquello que buscas no lo encuentras dentro de ti, no lo encontrarás afuera. 
Porque he estado dentro de ti desde el principio, y me encontrarás al fin del deseo. 

 
ORACION AL DIOS


Escucha ahora las palabras del Gran Dios Cernunus, el guardián de todas las cosas salvajes y libres, el encargado De las puertas de la muerte, el que todo llamado debe contestar. 

Yo Soy el fuego dentro de tu corazón, el deseo vivo de tu alma. Soy el cazador del conocimiento y el buscador de la búsqueda divina; Yo quien me mantengo en la oscuridad de la luz; Soy a quien han llamado en la muerte. Soy el consorte y el compañero de Ella a quien adoramos. 

Atento a mi llamado, ven a mí y aprende los secretos de la muerte y la paz. Yo Soy el maíz en la cosecha y la fruta en los árboles; Soy quien te conduce al hogar; Flagelación y pasión, la espada y la sangre. Son mis regalos para ti. 





Llámame en el bosque salvaje y en lo alto de la colina, búscame en la intensa oscuridad. Yo quien ha sido llamado Pan, Herne, Osiris y Hades. Hablare contigo en tu búsqueda. Ven, danza y canta, vive y sonríe, mira que esta es mi adoración. 

Tú eres mi niño, y yo soy tu padre. En las alas rápidas de la noche, yo soy quien te pone en los pies de la Gran Madre para renacer y volver otra vez. 

Tú que piensas buscarme, sabes que soy el indomado viento, la furia de la tormenta y la pasión en tu alma.
Búscame con orgullo y humildad, pero mejor que sea con amor y fuerza. 
Para esto está mi trayectoria, no amo al débil y al temeroso. Escucha mí llamado en las largas noches del Invierno y estaremos juntos guardando la Tierra cuando ella duerme..



Que la luz del Dios y la Diosa abrace vuestros corazones......

AWEN.....


(El Canto de las Runas)  




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